Cosas que no debemos dar a nuestro perro
Nada de restos de comida
Para el perro los restos de las comida de las personas no es nada recomendable.
Debemos evitar a toda costa alimentar de esta forma a nuestro perro. La razón
es muy sencilla. Con esta práctica podemos causarle problemas de obesidad,
y esto implica muchos riesgos para su salud: trastornos cardiacos y renales.
La comida humana suele contener una gran cantidad de grasa, por lo que puede
producir en nuestro fiel amigo una pancreatitis. Además, los condimentos
que puede llevar la comida pueden causarle severas gastroenteritis, úlceras,
colitis...
Nada de huesos de pollo, lechón, cordero, conejo,...
Y sobre todo evita ofrecerle huesos de pequeño tamaño o aquellos
que se astillan al romperse (huesos de ave), que pueden clavarse en su garganta,
producir perforación de estomago o intestinal e, incluso, la muerte.
Lo que sí puedes darle y, además, hacer muy feliz a tu mascota
es con huesos redondos de res, como los de rodilla y cadera, o con trozos de
huesos largos como el tuétano, que no se astillan, le sirven de juguete
y le limpian y fortalecen los dientes.
Nada de comidas entre horas.
Estamos hablando de lo que los humanos conocemos como”picar”. Y
en el caso de los perros es: su amo esta comiendo cualquier dulce, o alimento
y el animal se pone a nuestro lado, con cara de bueno… ¡No debemos
darle! Es muy posible que este picoteo se repita dos o tres veces al día
y que acabe convirtiéndose en una buena ración que le afectará
su horario de comidas y su digestión. Además, también puede
provocarle gases, excremento fétido, estreñimiento, diarrea o
incluso mal aliento y dientes con sarro y caries.
Así que piénsatelo antes de darle un trocito de ese pastel tan
rico que te estás comiendo. Aunque te ponga cara tristona… ¡es
por su bien!
El número de comidas que un perro debe seguir al día lo encontrarás
en este artículo de alimentación.